2012/07/18

El encierro de la villavesa 2012. O cuando el estado policial se hizo más que nunca evidente

Paz Francés
No se a ustedes pero a mi estos San Fermines 2012 me han dejado un muy mal sabor de boca. Y esta sensación me surge fundamentalmente por la desproporcionada presencia policial que ha habido en la ciudad a lo largo de los nueve días de fiesta.
Ya se advirtió al inicio de éstas que los días 6 y 14 de julio toda la plantilla de los tres cuerpos policiales “del orden” de los que dispone Pamplona/Iruña estarían al servicio de los ciudadanos y ciudadanas para “luchar contra el mal”. Pero no solo en estos dos días los dispositivos policiales han sido impresentables (por desproporcionados). Entre el bullicio de la fiesta, la presencia policial no ha pasado nunca desapercibida y esto ha dado lugar, desde mi punto de vista, a situaciones realmente penosas e insostenibles desde parámetros sociales y humanos.


Ejemplos claros de ello, entre otros muchos, han sido la persecución permanente y sin cuartel de los popularmente llamados “manteros” o varias actuaciones de la policía nacional y municipal para llevar a cabo la detención de personas en los que no ha faltado la violencia al más puro estilo fascista. En concreto, yo he presenciado como la policía municipal el día 8 de julio detuvo a un grupo de menores sin respetar ni siquiera mínimamente las reglas procedimentales cuando a quien se detiene es a un menor de edad: los esposaron delante de todas las personas que pasaban por la calle y a varios de ellos los tiraron al suelo y les propinaron empujones y golpes. Algunos de ellos no tenían siquiera 14 años. Y esto por no hablar de la presencia exagerada de policía para custodiar el encierro (dentro y fuera del recorrido) y especialmente a lo largo de la Cuesta de Labrit; ¿A ustedes no les daba la sensación de estar en una trinchera? ¿no se han planteado que si para mantener esa tradición hace falta un dispositivo policial semejante tal vez ésta no sea sostenible como sociedad, como ciudad, y por tanto tendría que desaparecer?
Lo sucedido en el encierro de la villavesa ha sido, sin duda, otro ejemplo de lo que comentaba. Para quien no lo sepa el encierro de la villavesa nace en los años 80 por un grupo de gente que haciendo caso omiso al hecho de que las fiestas habían acabado se juntaban nostálgicamente en la cuesta de Santo Domingo a las 8 de la mañana para emular un encierro con toros de cartón, coches, bicicletas conducidas por el magliote amarillo…Un acto, fuera del programa de fiestas, totalmente pacífico, en el que, al menos este año, ni se cortó el tráfico, ni se rompió mobiliario urbano, ni se hizo un estruendo insoportable. Pues bien, en este ambiente absolutamente tranquilo y festivo, la policía municipal y la policía nacional, siempre en el ejercicio de la “mínima fuerza indispensable”, a la altura de la Calle Estafeta decidió cargar contra los asistentes de manera indiscriminada y sin que previamente hubiera habido ni una sola provocación. Cuatro fueron los detenidos y muchos los heridos, tal vez más que los oficialmente calculados porque quienes padecieron los efectos nada desdeñables de la pimienta que disparaba la policía municipal, optaron (tal vez por lo extraño de este nuevo arma) en no acudir a los servicios médicos.
Las imágenes de la carga policial, que se pueden encontrar en varios sitios web, dejan sin duda sin palabras y no solo por la violencia de las mismas sino por las frases que espeta la policía, la actuación de la policía municipal (preparada con el disfraz de antidisturbios) al servicio de la policía nacional etc. Por mucho que, como dice la canción (y así sea para algunos) “no haya en el mundo entero unas fiestas sin igual” yo me pregunto: ¿una ciudad se puede permitir para el mantenimiento de sus fiestas esta desproporcionada presencia policial? ¿Por qué la manifestación de lo diferente y nacido más que cualquier otra cosa de la espontaneidad de un grupo de gente autóctona se reprime de una manera tan brutal? ¿Alguien se va hacer responsable de lo sucedido? ¿Nadie de la Delegación del Gobierno o Ayuntamiento va a asumir o solicitar responsabilidades?
Pero más importante todavía ¿Cuales son realmente los objetivos de semejante represión? Piénsenlo, yo desde luego, los tengo muy claros y creo que hay que decirlos alto y claro: cuando en el “encierro de la villavesa” un acto absolutamente pacífico se reprime sin tapujos, sin vergüenzas, con semejante brutalidad se hace todavía más evidente el Estado policial en el que vivimos que reprime la autogestión de cualquier cosa, incluidas las fiestas populares de una ciudad, la iniciativa espontánea de los jóvenes de hacer algo suyo, y por qué no decirlo entre esos objetivos se encuentra también la represión de determinadas ideas y llevanza de vida. Porque creo que no podemos seguir sosteniendo unas fiestas “borregas” como la que progresivamente se están queriendo construir por parte del consistorio municipal y porque también en fiestas tenemos mucho que decir, compañeros y compañeras el año que viene tenemos dos posibilidades: quedarnos en casa o volver a las 8 de la mañana del día 15 de julio al encierro de la villavesa. Yo, desde luego, allí estaré, otra vez.

3 comentarios:

  1. El año que viene debemos ser como mínimo el doble. Yo allí estaré.

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  2. con lo del encierro de la villavesa el mensaje es:en está ciudad mando YO, y yo digo cuando empieza y cuando acaba la fiesta, y me da la sensación.... que ese YO, no debe ser alcalde ¿no será esto una dictadura militar disfrazada de democracia?

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