2012/01/24

El bucle de la censura de UPN

La semana pasada, el ayuntamiento de Iruñea vetó la cesión de la Sala Calderería para el debate sobre el TAV organizado por la plataforma AHT Gelditu, al alegar que se trataba de un acto de carácter político.
La Sala Calderería es un local municipal gestionado por el Area de Participación Ciudadana, y cualquier persona o colectivo puede pedir esta sala para organizar una charla. El requisito que pone el ayuntamiento es el siguiente: "El tema de la charla debe tener carácter cultural y/o social (las charlas políticas y los mítines se realizarán en los colegios públicos que cederá el Área de Educación)".

sala caldereria

Es bastante discutible que el tema del TAV no tenga un carácter social, pero en otra noticia aparecida en la prensa de hoy podemos apreciar el bucle de la censura que practica UPN. Y es que el TSJN le ha dado la razón al Gobierno de Navarra tras haber vetado éste una charla sobre la tortura programada para febrero de 2010 en el Instituto Plaza de la Cruz.
La sentencia dice que el tema de la charla tenía un "neto carácter político que no encaja, ni mucho, ni poco, es decir, nada, en el tema de difusión cultural en centros de enseñanza al que se refieren la letra y el espíritu" del Decreto Foral 2/1995, que regula la utilización de centros docentes y residencias escolares.
El tribunal recuerda que el Decreto Foral 2/1995 establece, entre otras cuestiones, que los locales de los centros de enseñanza "se podrán utilizar para desarrollar actividades educativas, socioculturales y deportivas".

El bucle de la censura
1.- Si determinados colectivos sociales solicitan la Sala Calderería, el Ayuntamiento determina a última hora que se trata de un asunto político y veta la actividad (la normativa municipal señala que "las charlas políticas y los mítines se realizarán en los colegios públicos que cederá el Área de Educación").
2.- Sin embargo, si los colectivos solicitan el salón de actos de un colegio para un acto político, es el Gobierno de Navarra el que puede vetar la actividad a última hora en virtud del Decreto Foral 2/1995.
3.- Evidentemente, el punto 1 y el 2 se manejan con discreccionalidad. La Sala Calderería ha acogido charlas de carácter socio-político, y los colegios acogen habitualmente mítines y actos políticos.

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