2011/12/22

¿Arrepentirse para ser dueño de derechos?

Fran Balda, portavoz de Egin Dezagun Bidea en Nafarroa.
Es realmente un hito que el Parlamento de Nafarroa apruebe una declaración institucional contra la dispersión. Y es una novedad que el PSN se alinee públicamente por el final del durísimo castigo que sufren cientos de familias desde hace más de veinte años.
Desde Egin Dezagun Bidea queremos reconocer el trabajo y el compromiso de Bildu, NaBai, Izquierda-Ezkerra y el PSN por dar un paso en este sentido, por buscar un mínimo común denominador que nos permita ir desatando el nudo de las consecuencias del conflicto.
Sin embargo, fue decepcionante la terminología utilizada en la declaración, y no nos parece que sea de recibo vincular el respeto de los derechos de las personas presas a su arrepentimiento.
Lo primero, porque una democracia que se precie debe respetar los derechos de las personas presas sí o sí, y la dispersión es una crueldad que busca la destrucción de la presa y de su familia, tal y como han denunciado repetidamente numerosos agentes políticos y sociales en Euskal Herria y en el ámbito internacional.
Lo segundo, porque es bastante cínico hablar de arrepentimientos cuando aquí nadie se ha arrepentido de las matanzas del franquismo, ni del genocidio cultural que se perpetró en Euskal Herria, ni tampoco de la guerra sucia y todas las violencias policiales y parapoliciales que hemos sufrido en las últimas décadas, por no decir en los últimos siglos.
Y lo tercero, porque estamos viviendo unas circunstancias históricas que hay que gestionar con responsabilidad, con empatía, con generosidad, buscando acuerdos amplios... Y pedir el arrepentimiento para terminar con el tormento de la dispersión, para liberar a quien ya ha cumplido su condena, o para liberar a un enfermo grave... es un brindis al sol, pero no una propuesta seria para una hoja de ruta que nos lleve a una paz definitiva y multilateral.
¿Alguien se imagina que en Irlanda, en Sudáfrica o en cualquier conflicto del mundo se hubiera impuesto el arrepentimiento como base para la solución?
La paz pasa ahora por terminar de manera inmediata con las políticas penitenciarias de guerra y exterminio, por dejar de machacar a las presas y a sus familias con medidas inhumanas, y crear un marco de confianza y respeto en el que se puedan abordar todas las consecuencias del conflicto, incluyendo el reconocimiento al dolor de todas las víctimas y también la vuelta a casa de todas las personas presas o exiliadas.
La hoja de ruta está escrita en el Acuerdo de Gernika y en la Declaración de Aiete, por mucho que algunos se distraigan en maniobras de consumo interno y escaso recorrido político.
Desde Egin Dezagun Bidea mostramos nuestra disposición al trabajo en común con todas las formaciones políticas que quieran seguir dando pasos en este camino, que es lo que está pidiendo la mayoría social.
Estamos convencidos de que es posible dejar atrás todo el sufrimiento acumulado durante décadas, y para ello debemos mirar al futuro con valentía y determinación. No obstante, para poder mirar al futuro es necesario terminar cuanto antes con todos los sufrimientos del presente, con todas las vulneraciones de derechos humanos que a día de hoy se siguen produciendo. Y, entre ellas, la más grave sin duda es la pervivencia de la dispersión y de las medidas de excepción que se aplican a los presos y presas políticas vascas.

1 comentario:

  1. Desde Bildu ya han denunciado la maniobra del PSN para desvirtuar la declaración en contra de la actual política penitenciaria.

    Creo que no buscaron ese acuerdo y menos con esa terminología que no comparten ni ellos-as ni las votantes.

    Es el PSN el que tiene que tener claro que más tarde o más temprano se tendrá que sumar a los contenidos de la Declaración de Aiete.

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