2011/05/10

Ahaztuak recordará este viernes a José Luis Cano en el 34 aniversario de su muerte

Ahaztuak ha convocado una concentración para este viernes a las siete de la tarde en la calle Calderería, en el lugar en que José Luis Cano cayó muerto un 13 de mayo de 1977, tras recibir un balazo en la cabeza en una de las tantas movilizaciones que se produjeron en Euskal Herria en el marco de la Semana pro Amnistía.
Cano tenía 28 años cuando fue alcanzado por un disparo en la cabeza hecho por uno de “los grises” que aquel dia realizaron las cargas contra los manifestantes que reclamaban amnistia. Según testigos presenciales y su propio hermano, antes de rematarle de un tiro los policías le golpearon con saña.

Testimonio de testigos en El País (1977)
«Hacia las ocho y cuarto de la noche, se produjo un enfrentamiento entre unos cincuenta manifestantes y varios policías armados que, con rifles lanzapelotas avanzaban por la calle Calderería. Unos cinco metros antes del bar Manuel (ahora Imanol), algunos poIicías se resguardaron entre los coches aparcados y otros tres se metieron en varios portales. La gente que estaba allí reunida les tiró algunos cascotes de obra. En aquel momento al menos dos policías sacaron sus pistolas y dispararon contra los manifestantes. José Luis Cano les tiró una piedra y se metió en el bar. Uno de los Policías que estaba en un portal cuando el fallecido intentó salir del bar, le agarró del cuello y comenzó a golpearle con la porra en la cabeza. En ese momento se acercó un cabo, que había estado disparando desde detrás de un motocarro, con la pistola en la mano y le golpeó de arriba a abajo, sonando un disparo. El chico se cayó redondo con la cabeza dentro del bar y el resto del cuerpo fuera. Entonces el cabo que tenía un bigote negro -versión que también da el Diario de Navarra- golpeó el cadáver y le insultó. El alcalde del concejo de Ansoain, que estaba dentro del bar y había visto los hechos, salió y les preguntó a los policías si pretendían "matarnos a todos". El cabo se dirigió a él y le dio dos bofetadas. Inmediatamente después, desaparecieron».

Un segundo muerto
Aquel 13 de mayo hubo en Iruñea un segundo muerto por la actuación policial, Luis Santamaría Miquelena, de 72 años, que falleció cuando presenciaba desde el balcón de su casa la paliza que la policía daba a un joven en la calle San Nicolás. El anciano murió a consecuencia del infarto que sufrió al sentir un impacto de bala en la pared del balcón
En aquella jornada trágica, otro joven resultó herido muy grave de un pelotazo en la cabeza, Jesús Burguete Aztozqui, de quince años, que recibió el pelotazo también cuando estaba asomado al balcón, en la calle Estafeta. En el parte médico facilitado por el Hospital Provincial de Navarra, se señalaba que "mejora dentro de la extrema gravedad, a pesar de que sufre estallido craneal con conmoción cerebral".

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